Documentado como caastillo en 1020, en el testamento del conde de Besalú, que lo tenía por la condesa Ermesenda, su historia es paralela al castillo de Curull, estuvo hasta el XIV en la familia Montcada, después volvio a la casa condal. Era un alou de Ramón de Gurb.
Estado:
Emplazamiento conocido de una fortificación desaparecida
Documentado como caastillo en 1020, en el testamento del conde de Besalú, que lo tenía por la condesa Ermesenda, su historia es paralela al castillo de Curull, estuvo hasta el XIV en la familia Montcada, después volvio a la casa condal. Era un alou de Ramón de Gurb.
VVAA, Catalunya Romànica II, Barcelona, 1986, p.67.