Tras la conquista de Daroca en 1120, las tropas aragonesas continuaron su avance por la cuenca del Jiloca y ocuparon en 1124 las tierras de Monreal del Campo y Singra, en donde se situó la frontera. El castillo de esta última población fue mandado fortificar por Alfonso I y entregado en encomienda al abad de San Juan de la Peña. Pocos años después, en 1128 era propiedad del monasterio de Montearagón, lo que fue confirmado por Alfonso II en 1182. En fecha desconocida se incorporó a la Comunidad de Aldeas de Daroca en la que se mantuvo hasta 1414. El castillo fue reparado por orden de Pedro IV en 1338 debido a la amenaza castellana.
Mampostería
Tipo estructura:
Simple
Planta:
Cuadrada
Elementos arquitectónicos:
La torre de la iglesia formaba parte del sistema defensivo. Fue construida en mampostería y tiene forma prismática. Se divide en dos cuerpos por una pequeña cornisa de ladrillo. En una de sus caras presenta dos ventanales en arco y una pequeña puerta, hoy tapiados. También se aprecia, en uno de sus laterales, el arranque de un lienzo de muralla.
Estado:
Bueno
Observaciones de conservación:
Se encuentra en buen estado de conservación, aunque transformada: se ha instalado un tejado y un reloj y se han realizado aberturas para alojar campanas.
Restauración:
Parcial
Titularidad:
Privado
Tras la conquista de Daroca en 1120, las tropas aragonesas continuaron su avance por la cuenca del Jiloca y ocuparon en 1124 las tierras de Monreal del Campo y Singra, en donde se situó la frontera. El castillo de esta última población fue mandado fortificar por Alfonso I y entregado en encomienda al abad de San Juan de la Peña. Pocos años después, en 1128 era propiedad del monasterio de Montearagón, lo que fue confirmado por Alfonso II en 1182. En fecha desconocida se incorporó a la Comunidad de Aldeas de Daroca en la que se mantuvo hasta 1414. El castillo fue reparado por orden de Pedro IV en 1338 debido a la amenaza castellana.