El obispo Fortunato escribía ya en el siglo VI haberlo regido por doce lustros el santo que mereció se sustituyera su nombre al de San Martín de Asán con que anteriormente se conocía la venerable casa dedicada como era a San Martín obispo y construida en el pueblo de Asán, hoy Los Molinos, lo cual hace datar su fundación a principios de dicho siglo.
Destruido el monasterio por los sarracenos, fue reedificado por el rey de Aragón don Sancho El Mayor, el cual con consejo de todos los próceres del reino, apostó por la introducción de monjes benedictinos. Fue escogido para capilla y sepulcro de monarcas aragoneses, panteón de varios monarcas. Ejerció jurisdicción en más de cincuenta pueblos. Las victorias de los reyes de Aragón se atribuyeron a las reliquias de San Victorián, allí veneradas, que eran conducidas por ellos al campo de batalla, cual arma poderosa contra las huestes agarenas. Su influencia y la de los monjes que allí habitaron hacían la ruta por la zona. Muestras y pruebas de sus trayectos son todavía evidentes. No en vano fue en este monasterio donde se reunieron Ramiro el Monje y Ramón de Berenguer IV para decidir los esponsales entre este último y doña Petronila, unión que posteriormente daría origen a la Corona de Aragón.
Mampostería
Elementos arquitectónicos:
Conserva todo un frente de sus murallas con varias torres
Estado:
Ruinas Consolidadas
Observaciones de conservación:
Rehabilitación
El obispo Fortunato escribía ya en el siglo VI haberlo regido por doce lustros el santo que mereció se sustituyera su nombre al de San Martín de Asán con que anteriormente se conocía la venerable casa dedicada como era a San Martín obispo y construida en el pueblo de Asán, hoy Los Molinos, lo cual hace datar su fundación a principios de dicho siglo.
Destruido el monasterio por los sarracenos, fue reedificado por el rey de Aragón don Sancho El Mayor, el cual con consejo de todos los próceres del reino, apostó por la introducción de monjes benedictinos. Fue escogido para capilla y sepulcro de monarcas aragoneses, panteón de varios monarcas. Ejerció jurisdicción en más de cincuenta pueblos. Las victorias de los reyes de Aragón se atribuyeron a las reliquias de San Victorián, allí veneradas, que eran conducidas por ellos al campo de batalla, cual arma poderosa contra las huestes agarenas. Su influencia y la de los monjes que allí habitaron hacían la ruta por la zona. Muestras y pruebas de sus trayectos son todavía evidentes. No en vano fue en este monasterio donde se reunieron Ramiro el Monje y Ramón de Berenguer IV para decidir los esponsales entre este último y doña Petronila, unión que posteriormente daría origen a la Corona de Aragón.
CASTÁN, Adolfo, Arquitectura militar y religiosa de Sobrarbe y Serrablo meridional, ss XI-XIII, Colección de Estudios Altoaragoneses, n.º 25, Zaragoza, 1988.
Acceso al castillo:
Se puede hacer desde Aínsa en dirección al Pueyo de Araguás, siguiendo hacia Torrelisa, Los Molinos, El Plano, Oncins y San Victorián. El trayecto dura una media hora por una carretera asfaltada, si bien hay que ir despacio porque es una carretera de montaña. También se puede acceder desde Laspuña en dirección Ceresa hacia San Victorián. Una tercera vía de acceso va desde Aínsa-Arro hasta Los Molinos, El Plano, Oncins y San Victorián.