Es uno de los yacimientos más importantes de la Comunidad Autónoma Vasca, el primer asentamiento data del siglo XV a.C. En esta época, el poblado se defiende ya por una muralla que en principio fue de madera, y posteriormente de mampostería. En un primer momento, el poblado se desarrolló de modo perimetral a la empalizada. En el siglo IV a.C. sufre una ocupación violenta por parte de celtíberos procedentes de la meseta, que invaden la zona y toman la posesión del poblado, legando una cultura y desarrollo superiores. El poblado es abandonado aproximadamente en el siglo III a.C., por causad desconocidas.