Cuando se produjo la sublevación militar de julio de 1936 y la división del país en dos bandos, todo el arco mediterréneo permaneció fiel a la República. Solo en Mallorca trinufó el golpe, pero desde esta isla se enviaban constantes ataques por eire y mar contra las costas peninsulares, amenazando todos los puertos. Frente a estos ataques, el mando republicano estableció cinco puntos fundamentales para su protección, estos fueron los puertos de Castellón, Sagunto, Valencia, Jávea y Alicante. Junto a ellos se establecieron las baterías de costa, que debido a su alcance y distribución territorial, permitían la defensa del litoral y servían de apoyo a las defensas convencionales, ante un eventual desembarco.
El puerto de Sagunto tenía un gran interés estratégico, ya que en el mismo y junto a la batería se encontraban las instalaciones de la Fabrica nº 15 de la Subsecretaría de Armamento, talleres de siderurgia, hornos y laminadora. En la Compañía Siderometalúrgica del Mediterráneo se realizaba la producción de planchas de acero destinada a la construcción de vehículos blindados, que eran fabricados en el puerto de Valencia, en las instalaciones de la Unión Naval de Levante, convertida en la Fabrica nº22.
Gil y Galdón, explican como para la defensa del puerto de Sagunto, se opto por la instalación de dos piezas Vickers de 30,5 cm, procedentes del desartillado del acorazado Jaime I, que había sido hundido por aviones enemigos. No obstante estando previstas la duración de las obras para la instalación de dichas piezas al menos ocho meses, se habilito una serie de baterías provisionales. Para la defensa provisional del Puerto de Sagunto, se instalaron dos secciones con dos piezas cada una de cañones rusos de 15,5 cm modelo 1877. Una sección se instalo al norte de la Factoría Siderometalúrgica y la otra al sur, que se correspondería con las fortificaciones aquí tratadas. Los cañones instalados con 6000 Kg de peso cada pieza, lograban un alcance de hasta 12.000 metros. En cada sección se instalaron dos ametralladoras antiaéreas de calibre 7,62 cm.
Batería de cista compuesta por cuatro asentamientos a barbeta para los cañones (planta de abanico) con varios refugios blindados de hormigón para povorines y repuestos. Estos refugios están reforzados con vías de ferrocarril.
Estado:
Regular
Uso actual:
sin uso
Cuando se produjo la sublevación militar de julio de 1936 y la división del país en dos bandos, todo el arco mediterréneo permaneció fiel a la República. Solo en Mallorca trinufó el golpe, pero desde esta isla se enviaban constantes ataques por eire y mar contra las costas peninsulares, amenazando todos los puertos. Frente a estos ataques, el mando republicano estableció cinco puntos fundamentales para su protección, estos fueron los puertos de Castellón, Sagunto, Valencia, Jávea y Alicante. Junto a ellos se establecieron las baterías de costa, que debido a su alcance y distribución territorial, permitían la defensa del litoral y servían de apoyo a las defensas convencionales, ante un eventual desembarco.
El puerto de Sagunto tenía un gran interés estratégico, ya que en el mismo y junto a la batería se encontraban las instalaciones de la Fabrica nº 15 de la Subsecretaría de Armamento, talleres de siderurgia, hornos y laminadora. En la Compañía Siderometalúrgica del Mediterráneo se realizaba la producción de planchas de acero destinada a la construcción de vehículos blindados, que eran fabricados en el puerto de Valencia, en las instalaciones de la Unión Naval de Levante, convertida en la Fabrica nº22.
Gil y Galdón, explican como para la defensa del puerto de Sagunto, se opto por la instalación de dos piezas Vickers de 30,5 cm, procedentes del desartillado del acorazado Jaime I, que había sido hundido por aviones enemigos. No obstante estando previstas la duración de las obras para la instalación de dichas piezas al menos ocho meses, se habilito una serie de baterías provisionales. Para la defensa provisional del Puerto de Sagunto, se instalaron dos secciones con dos piezas cada una de cañones rusos de 15,5 cm modelo 1877. Una sección se instalo al norte de la Factoría Siderometalúrgica y la otra al sur, que se correspondería con las fortificaciones aquí tratadas. Los cañones instalados con 6000 Kg de peso cada pieza, lograban un alcance de hasta 12.000 metros. En cada sección se instalaron dos ametralladoras antiaéreas de calibre 7,62 cm.
DATOS OBTENIDOS EN (consulta enero 2014) http://www.senderosconhistoria.com/senderos/bateria-de-costa-sagunto-sur-grau-vell/
E. Gil y E. Galdón, Arqueología valenciana de la Guerra Civil, “La Guerra Civil en la Comunidad Valenciana, El patrimonio material 17”, Editorial Prensa valenciana, Valencia, 2007.
Información turística:
Visitable
Horario de visitas:
aire libre
Observaciones información turística:
No acondicionado, visita bajo propia responsabilidad
Autor: Pablo Schnell Quiertant Archivo / Depósito: AEAC
Autor: Pablo Schnell Quiertant Archivo / Depósito: AEAC